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¿QUE PODEMOS HACER PARA PREVENIR EL ESTRES? LA ADECUACION ENTRE PERSONALIDAD Y PUESTO DE TRABAJO

De un modo simple, es objeto de estas líneas lanzar una idea sencilla y poco desarrollada que nos parece útil para enfrentar el creciente problema del estrés en el mundo empresarial.

Llevamos tiempo observando que, generalmente, cuando se habla de estrés como riesgo laboral suele hacerse desde dos puntos de vista:

1. Cuando hay que tomar medidas porque la situación de estrés ya se ha manifestado.

2. Planteando medidas de reducción y control de estrés de modo colectivo.

En el primer caso, es evidente que la prevención ha fracasado pues ya tenemos el efecto negativo y, en el segundo caso, estamos suponiendo que todas las personas reaccionan igual ante el estrés y que son los mismos estímulos los que nos producen estrés a todos.

Son muy numerosos los estudios de prestigiosos psicólogos que relacionan personalidad con estrés y no es objeto abundar en ello, pero es algo aceptado que detrás de las conductas “estresadas” hay factores de personalidad intrínsecos a cada persona.

Por tanto, como no todas las personas somos iguales ni todos desempeñamos las mismas funciones, hay algo que debemos hacer en aras de la prevención.

Aunando los dos pensamientos anteriores, como prevencionistas debemos hacer dos cosas en materia de estrés y con el objeto de prevenir estas situaciones:

1. Conocer los factores de la personalidad de cada trabajador que puedan ser generadores de estrés, para lo que existen ya herramientas fiables y de muy sencilla aplicación.

2. Relacionar dichas características personales con el contenido del puesto de trabajo que desempeña el trabajador.

De este modo, como prevencionistas, estaremos en situación de prevenir situaciones de estrés y de facilitar herramientas de control, mediante la formación, a los trabajadores en los que hayamos detectado mayores posibilidades de sufrir episodios de estrés o, en casos extremos, adoptar medidas organizativas. Con ello, la formación contra el estrés puede estar mucho más dirigida y ser más específica, además de barata.

Desde luego, esta misma filosofía es de aplicación a otros factores que relacionan personalidad y puesto de trabajo y su influencia sobre la productividad podría ser alta.